La Organización Mundial del Comercio debe actuar con mayor transparencia

Publicado en por Grupo 919 Comercio Exterior

 El comercio exterior nos afecta a todos en todos los países: sin comercio no se encuentran plátanos en Viena ni medicamentos europeos en Nueva York. Sin embargo, el tema es complicado y las negociaciones sobre cuotas y derechos de aduana tienen la pesadez característica de lo burocrático. Muchos ven en la Organización Mundial del Comercio (OMC) un coloso opaco en cuya acción no puede influir nadie desde el exterior. Las protestas de los adversarios de la globalización con ocasión de las cumbres de la OMC están a la orden del día. Por esta razón, los diputados al Parlamento Europeo, como representantes electos de los ciudadanos, se esfuerzan por conseguir que la OMC sea más transparente y por lograr mayor influencia en las negociaciones.

Aproximadamente una quinta parte de las importaciones y exportaciones mundiales corresponden a la Unión Europea; para la Unión, pues, el comercio internacional es extraordinariamente importante. Sin embargo, para muchos sigue estando poco claro el modo de funcionamiento de la OMC y recurren a simplificaciones para explicarlo o censurarlo. Ello no es de extrañar, teniendo en cuenta que la OMC se ocupa de una gran variedad de temas y sus conferencias ministeriales se celebran casi siempre a puerta cerrada. La desconfianza de los ciudadanos frente a la Organización no hace más que crecer. Sin embargo, el hecho es que el comercio mundial y la globalización encierran riesgos, pero también ofrecen muchas oportunidades. Estas deberían ser examinadas en los Parlamentos, pero también (todo llegará), en una asamblea de los parlamentarios de los países miembros de la OMC.

Para una Organización Mundial del Comercio más democrática

Por todo ello, los diputados al Parlamento Europeo abogan por una mayor apertura de la OMC y por una mayor legitimación parlamentaria y, por lo tanto, democrática de la Organización. La Comisión Europea interviene en las negociaciones de la OMC en defensa de los intereses de los Estados miembros de la Unión. Al nivel que le es propio, el Parlamento ha tomado la iniciativa de crear una "dimensión parlamentaria" de la OMC y organiza con la Unión Interparlamentaria (UIP) las Conferencias Parlamentarias de la OMC, la última de las cuales se celebró el pasado septiembre durante la Conferencia Ministerial de la OMC en Cancún. Participaron en ella 240 diputados procedentes de más de 70 países, que durante dos días intercambiaron puntos de vista sobre política agraria y servicios y reflexionaron sobre el modo de facilitar el acceso de los enfermos de los países en desarrollo a medicamentos asequibles.

Las exigencias concretas de una dimensión parlamentaria formuladas por los diputados se remontan a la Conferencia Ministerial de la OMC que se celebró en Seattle a finales de 1999: en aquella ocasión, las violentas manifestaciones y los desórdenes callejeros que tuvieron lugar durante la conferencia pusieron de manifiesto con toda crudeza el grado de desconfianza con el que se observa a la OMC, que para muchos es el ejemplo más claro de las consecuencias perjudiciales de la globalización. A los diputados al Parlamento Europeo y a sus colegas de otros países aquellos hechos les movieron a establecer una cooperación más estrecha y exigir unánimemente que en el futuro se les informara mejor de las actividades de la OMC, ya que ―como argumentaron―, cuando las decisiones de la Organización Mundial de Comercio influyen directamente en la vida de todos ciudadanos, la misión de un representante de éstos es participar en las debates.

Referencias básicas

Organización Mundial del Comercio (OMC): esta organización, que agrupa a 150 Estados miembros, tiene por objetivo fomentar y supervisar el comercio mundial. La OMC fue fundada en 1995 como organización sucesora del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) y tiene su sede en Ginebra. Desde 2002 es su Director General el tailandés Supachai Panitchpakdi. El órgano superior de decisión de la OMC son las Conferencias Ministeriales: estas cumbres de la OMC se celebran por lo menos una vez cada dos años; entre cumbre y cumbre, la dirección de la OMC la ejerce el Consejo General.

Ronda de Doha: a finales de 2001, los miembros de la OMC decidieron inaugurar una nueva ronda de negociaciones comerciales internacionales en Doha (Qatar). Al igual que en las ocho rondas precedentes, el objetivo de la Ronda de Doha es seguir liberalizando el comercio internacional. Sin embargo, el objetivo declarado es, ante todo, integrar más estrechamente a los países en desarrollo en el comercio internacional y prestarles ayuda en su lucha contra la pobreza. Por este motivo, en esta ronda se conoce también como la Agenda de Desarrollo de Doha. Uno de sus temas centrales es la agricultura. La quinta Conferencia Ministerial de la OMC, que se celebró del 10 al 14 de septiembre de 2003 en Cancún (México) y que acabó en fracaso, era considerada una etapa importante del camino hacia la conclusión de esta ronda de negociaciones. Cancún también debería servir para hacer balance: ¿que se había conseguido en la Ronda de Doha, qué faltaba conseguir? Sin embargo, la conferencia puso al descubierto grandes diferencias, por ejemplo en las negociaciones sobre agricultura o sobre política de inversiones y de competencia. Las conversaciones se cerraron sin resultado, con lo que la conclusión de la Ronda de Doha, prevista para finales de 2004, se presenta difícil.




                                                                                                                                                                                            Raul Ruiz
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